Seguro que más de una vez, ante la expresión de tus emociones has visto o notado que quien tienes enfrente las desatiende, minimiza o ridiculiza. Si te ha pasado eso, has sufrido lo que se denomina invalidación emocional. Has sentido que se le quita importancia a tus emociones y eso genera dolor. En Nani Puertas Psicología, como psicólogos en Cáceres expertos en gestión emocional, podemos ayudarte a que entiendas qué te sucede, cómo identificar esa invalidación y enfrentarte a ella.
En este blog te damos algunas pautas para que sepas cómo identificar esa invalidación y te contamos la importancia de la validación emocional y sus consecuencias positivas.
Quizás has escuchado más de una vez estas frases:
– Ya estás llorando, eres demasiado sensible.
– Es que siempre te pasa algo, anímate.
– Cosas peores hay en la vida.
– No es para tanto, tienes que ser más fuerte.
– Ya bueno, a mí me pasó algo parecido y lo superé.
-Te afectan demasiado las cosas
-¿Otra vez con ansiedad?
Si es así, identifícalas con el concepto de invalidación emocional para aprender a huir de ellas.
Ten en cuenta que ser consciente de tus emociones y sentimientos y expresarlos no es un defecto, sino una virtud. Conectar con tus emociones y expresarlas no es una debilidad, sino una fortaleza. Además, entender las de otras personas puede ser muy reconfortante.
Validar las emociones de los demás no significa estar de acuerdo con ellas. Consiste simplemente en intentar entender lo que le está pasando a otra persona y escucharla, y eso para muchos no es fácil y se convierte en un proceso de aprendizaje que pasa por no juzgar ni intentar producir cambios en lo que está sintiendo el otro.
Pero, ¿Cómo podemos validar las emociones de los demás?
Lo más importante es escuchar con atención a otra persona que te está contando cómo se siente y hacerlo sin juzgar. Además, hay que evitar hacer comentarios ofensivos o interrumpirle mientras está hablando.
También es vital demostrar y hacer saber a la otra persona que lo que te está contando es importante.
Si te cuesta validar las emociones de los demás o las tuyas propias es importante consultar con profesionales de la psicología que puedan ayudarte a través de la terapia. Te servirá para gestionar mejor tus emociones y eso se traducirá en bienestar psicológico.
De lo contrario, la invalidación puede provocar en ti sensación de inseguridad, culpa o incluso frustración. Si se prolonga en el tiempo puede suponer un problema más grave y acabar en dificultades psicológicas como falta de autoestima, ansiedad o depresión.








